Los mexicanos, pese al entorno pesimista, son consumidores alegres: The Economist

06/11/2015 - 6:15 pm

Las reformas estructurales en proceso desde el 2013 están contribuyendo a que los precios de los bienes y servicios no suban. Eso impulsa a que los mexicanos, pese al pesimismo por el entorno social y político, sigan consumiendo. Es la "terapia de ir de compras", afirma el semanario.

Foto: Cuartoscuro.
Los centros comerciales llenos son un "signo esperanzador". Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 6 de noviembre (SinEmbargo).– El semanario The Economist expone el actual contraste de los mexicanos: son ciudadanos sombríos, pero consumidores alegres, afirma en un texto.

La desconfianza en el gobierno se ha agudizado, socavó su fe en la ley y profundizó su pesimismo sobre el futuro del país. Y, ejemplifica la publicación británica, aunque la gran minorista Walmart de México estuvo envuelta en un escándalo de corrupción, sus ventas la colocan como el rayo de sol de la empresa estadounidense. "Es sorprendente", califica The Economist. El crimen y la corrupción son las principales preocupaciones de los mexicanos, dicen las encuestas de opinión.

Las ventas minoristas de Walmex (excluyendo nuevas tiendas) aumentaron un 6.2 por ciento en los primeros nueve meses de este año después de crecer menos del 1 por ciento el año pasado. Sus beneficios también crecieron en más de una quinta parte entre el tercer trimestre de 2014 y el mismo período de este año, documenta el texto.

Este día, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) subió 1.6 por ciento en octubre frente a septiembre. A su interior, incrementó la percepción sobre la situación económica actual y esperada del hogar, así como en los referentes a la perspectiva sobre la situación económica actual y futura del país.

En contraste, el indicador que capta la posibilidad actual por parte de los miembros del hogar para efectuar compras de bienes durables mostró una disminución.

"Los centros comerciales llenos de gente son un signo esperanzador", expone el semanario, el cual cita a un analista del banco UBS que afirmó que la economía mexicana se está "saliendo del bache".

"El empuje viene en parte de los Estados Unidos, el gran mercado vecino. Las reformas estructurales introducidas en el 2013 por el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto pueden estar empezando a empujar la economía hacia adelante", determina The Economist.

Y lo explica. El crecimiento relativamente fuerte de los Estados Unidos está impulsando las remesas de los mexicanos que viven allí (registran ocho meses al alza). Actualmente la fortaleza del dólar por la volatilidad del tipo de cambio le da mayor poder adquisitivo a esos billetes verdes enviados desde el extranjero.

Además, prosigue, hasta el momento la debilidad del peso frente al dólar no ha hecho subir los precios. La tasa de inflación se ha reducido de 4.1 por ciento en diciembre pasado a un mínimo histórico del 2.5 por ciento en agosto, lo que está por debajo de la tasa objetivo del banco central del 3 por ciento. "Eso ayuda a mantener los salarios reales, una de las razones para el buen humor de los consumidores", concluye.

Otro efecto de las reformas es en el terreno de las telecomunicaciones cuyas regulaciones han impulsado la competencia contra América Móvil, el monopolio por muchos años, y con ello reducido los precios de servicios de telefonía.

Los precios de la electricidad también se han reducido, especialmente para los consumidores industriales. La Comisión Federal de Electricidad (CFE), obligada ya a competir directamente con los proveedores privados luego de la Reforma Energética, pasó del petróleo al gas natural más barato para alimentar sus plantas.

Los precios de energía más bajos, agrega el texto, están contribuyendo probablemente a la reciente fortaleza de la inversión, especialmente en maquinaria.

Sin embargo recuerda que la Ronda Uno "empezó mal" al solo adjudicar dos de 14 bloques ofertados. La segunda subasta de áreas petroleras "fue mucho mejor" luego de cambiar los requisitos para la licitación.

El semanario británico concluye que no solo el consumo de los mexicanos sacará a la economía de su actual situación, víctima de la caída de los precios del petróleo. El crecimiento del próximo año es probable que sea un poco más rápido, pero el optimismo puede ser arrastrado hacia atrás.

Redacción/SinEmbargo

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