No acepté el beso de Javier Sicilia porque era un acto mediático con el que yo no estoy de acuerdo: AMLO

29/05/2012 - 12:00 pm

CANCÚN, Quintana Roo (apro).- Andrés Manuel López Obrador rechazó los calificativos de autoritario, soberbio y mesiánico con los que se refirió a él Javier Sicilia durante un encuentro con las víctimas del crimen organizado en el Castillo de Chapultepec.

“No se vale, quiero mucho a Javier, trae a cuestas el dolor de la muerte de su hijo, pero siento que no me conoce a mí”, señaló el candidato presidencial en un tono conciliador.

En conferencia de prensa, López Obrador se solidarizó con las víctimas de la violencia. Dijo que ha hablado con ellas desde hace tiempo y se pronunció a favor del pacto de unidad nacional que propuso el Movimiento de Paz con Justicia y Dignidad a todos los candidatos.

Sin embargo, insistió que esta violencia no terminará si no hay un cambio de régimen. Por ello, ófreció al movimiento que encabeza Sicilia participar en las elecciones y no anular su voto.

“Si no se participa se le hace el juego a quien no quiere el cambio y mantener el status quo. Sino se vota no se acabará la pesadilla”, manifestó López Obrador.

Explicó que no aceptó el beso que intentó darle Javier Sicilia, como al resto de los candidatos presidenciales, porque es un acto mediático que hace que se olvide lo sustancial: “Todos los días beso a gente, los abrazo, pero no tengo a las cámaras de televisión encima”.

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En el encuentro de ayer, Javier Sicilia también acusó a los seguidores de López Obrador de ser fascistas y a él de no tolerar la crítica. En respuesta, el tabasqueño ironizó que sobran comunicadores que hasta les pagan por denostarlo.

En otro tema, el aspirante de la coalición Movimiento Progresista celebró la iniciativa del movimiento estudiantil “#Yosoy132” de promover su inscripción como observadores electorales y transmitir el debate en cadena nacional.

López Obrador anunció que la noche del primero de julio será de celebración, de fiesta nacional porque ganará la elección con una amplia diferencia, mientras que para el PRI será un velorio.

Sostuvo que Felipe Calderón tendrá que entregarle la banda presidencial y que una de las primeras acciones que tomará es cambiar la estrategia de combate al crimen organizado.

Aseguró que no será un gobierno de ocurrencias, como en el caso de Calderón, que sin tener un diagnóstico de la situación declaró la guerra al crimen organizado generando más violencia.

El candidato presidencial aclaró que no ha cambiado en lo esencial y que el error cometido en 2006 fue que no tuvo una organización nacional para vigilar las casillas: “Me confié porque nunca pensé que llegasen a tanto, que Fox fuera un traidor a la democracia”.

Reiteró que ahora una de sus principales tareas en construir una estructura de vigilancia electoral para la cual se necesita al menos 450 mil simpatizantes.

El candidato presidencial del Movimiento Progresista dijo estar de acuerdo en firmar un acuerdo  con el resto de los candidatos presidenciales a favor de los derechos humanos.

"Si cualquier organización afectada pide que suscriba un documento para garantizar las libertades, yo lo firmo, pero sostengo que hay que cambiar el régimen", señaló el tabasqueño.

El candidato presidencial refirió que es fundamental unirse para erradicar la corrupción y los privilegios.

López Obrador reconoció que hay una profunda crisis, un proceso de degradación colectivo que ha llevado a que muchos pierdan la fe y la esperanza y de manera deliberada, quienes han causado esa crisis, han provocado una imagen de que todos los políticos son iguales, "no pueden ponernos a todos en el mismo costal", dijo.

Redacción/SinEmbargo

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