La vida de los albatros del Atolón de Midway se encuentra amenazada por los desechos inorgánicos. El conjunto de islas anexadas a Estados Unidos es el hogar del Refugio Nacional de la Vida Salvaje del Atolón Midway, una reserva creada para proteger la vida silvestre del centro del Oceano Pacífico.
Sin embargo, en el conjunto de islas los medioambientalistas han detectado un curioso y lamentable fenómeno en el que las aves marinas están involucradas. Desde hace varios años se han realizado hallazgos de cadáveres de albatros en los que se apreciaba una gran cantidad de basura –principalmente plástico– en la cavidad abdominal de los pájaros.
La ubicación del atolón se encuentra en un punto en el que convergen la mayoría de los desechos marinos, los cuales invariablemente van a parar al aparato digestivo de la fauna de la zona.
Consciente de lo anterior, el fotógrafo y artista conceptual Chris Jordan, ha realizado una serie de viajes desde hace varios meses a este punto distante del Pacífico para realizar un documental al que llamó precisamente MIDWAY. Este proyecto en el que colabora junto a otros artistas visuales busca crear conciencia en el mundo entero sobre las consecuencias de la contaminación del mar.
Los restos de numerosas aves encontrados en las orillas de la tercia de islas son la prueba de como el plástico principalmente interrumpe el ciclo vital de este refugio. Los albatros suelen recoger cierta cantidad de agua al alimentarse, sin embargo, al estar contaminada todo tipo de desechos como jeringas, tapas de botellas y bolsas de plástico se alojan en su estómago, provocando irremediablemente los decesos.
Los hábitos alimenticios de estas aves, los han convertido en víctimas propicias para legar esta contaminación a otras generaciones, ya que los albatros regurgitan lo que previamente habían tragado para dárselo a sus polluelos. De esta manera puede decirse que la muerte es una asunto que pasa de padres a hijos.



















