En esta entrega de RADICALES se abordó el tema de Ricardo Salinas Pliego y lo que vendrá para el empresario una vez que, como ocurrirá inevitablemente, liquide ese multimillonario adeudo que tiene desde el 2008.
Ciudad de México, 27 de enero (SinEmbargo).- El fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que obliga a Ricardo Salinas Pliego a pagar su adeudo fiscal no solo cerró una ruta jurídica: abrió un frente político que, rumbo a 2030, amenaza con arrastrar tanto al empresario como al Partido Acción Nacional (PAN) a una misma corriente de desgaste. Daniela Barragán, Meme Yamel, Álvaro Delgado y Héctor Alejandro Quintanar coincidieron en que el magnate enfrenta un dilema sin garantías y que la apuesta partidista parece más un pataleo que un proyecto viable.
Para Álvaro Delgado, el escenario posterior al pago, parcial o total, del adeudo no implica un colapso económico del magnate, sino el fin de una etapa de privilegios.
“Tiene dos opciones después de pagar. Uno, seguirse dedicando a su actividad empresarial, inclusive utilizando las concesiones del Estado que tiene, que son tres frecuencias de televisión en nuestro país que tienen cobertura, dos de ellas a nivel nacional”, explicó. A ello se suman, dijo, negocios como Total Play, la venta de electrodomésticos y Banco Azteca, lo que le permitiría seguir acumulando riqueza.
Sin embargo, Delgado descartó que esa ruta venga acompañada de un ejercicio de rendición de cuentas. “Yo no veo a Ricardo Salinas Pliego exponerse a una conversación periodística con quienes no piensen como él. ¿Está dispuesto Ricardo Salinas Pliego a transparentar muchas cosas que hoy como particular no puede? Yo no lo veo”, sentenció.
Desde esa perspectiva, señaló que la cercanía del empresario con el PAN carece de sentido estratégico.
La cercanía del PAN y Salinas Pliego
“¿Para qué se va a una aventura con partidos como el PAN que no le garantizan más que el fracaso? Porque el PAN no le da nada y él tampoco le da nada al PAN en realidad”, afirmó Delgado, quien anticipó que el futuro inmediato del empresario será la confrontación mediática: “Yo creo que todavía el futuro de Ricardo Salinas Pliego será el pataleo. Y utilizará sus medios, cada vez más desprestigiados… va a seguir haciendo dinero, pero ya sin los privilegios ni la impunidad que ha tenido desde que se convirtió en concesionario de televisión”.
Por su parte, Daniela Barragán analizó el punto de quiebre que representó la resolución judicial, la cual ha obligado a Salinas Pliego a voltear hacia otros frentes.
“Estamos en un momento en el que las opciones ya son muy pocas, ¿no?… ya solamente hay en realidad una opción, que es la de que pague”, aunque aclaró que aún quedan interrogantes abiertas sobre el monto final y los mecanismos de pago. Recordó además que el adeudo total aún se discute en otras instancias por miles de millones de pesos.
Para Barragán, el problema central es que Salinas Pliego ya cruzó una frontera política difícil de revertir.
"Sin lugar a dudas ya es una puerta que se abrió, la de Ricardo Salinas Pliego no solamente en su faceta de empresarios y no como político. O sea, ya es muy difícil que él saldando la deuda se regrese solamente a su trinchera de empresario. Ya Salinas Pliego es una figura política que va a cumplir casi un año de promocionarse como posible candidato presidencial".

¿Salinas Pliego en 2030?
En la misma línea, Héctor Alejandro Quintanar consideró que el caso marcará todo el sexenio por su doble dimensión jurídica y política. “La dimensión jurídico-económica del tema Salinas Pliego empezó a tomar cierta ruta en los días recientes, porque gente de este personaje ya se acercó a ver cómo se puede pagar el adeudo brutal que tiene este personaje”, un adeudo, recordó, “tolerado por lo menos dos presidentes anteriores a López Obrador”.
Quintanar subrayó que, mientras los abogados litigaban, el empresario optó por otro camino. “Este señor no ha recurrido solamente a la vía jurídica para tratar de retrasar lo inevitable… mientras sus abogados han estado dando largas, el tipo empezó una campaña política”, dijo. A su juicio, esa estrategia busca construir una narrativa de persecución: “Todo su actuar político ha sido para estirar la liga, hacerse pasar por un perseguido político con tal de no cumplir una obligación básica y fundamental”.
Sobre el eventual proyecto presidencial, fue tajante: “El proyecto político de Salinas Pliego, ¿para qué sería? Pues sería simplemente para mantenerse en la impunidad y seguir violando la ley”.
Finalmente, Meme Yamel aseguró que Salinas Pliego tiene dos posibles caminos a seguir, el terreno de la legalidad y del desgaste electoral.
"Trae como el fenómeno de como estoy en contra del gobierno, entonces, lo que pasó con Xóchitl Gálvez, a mí me van a impulsar todos y entonces van a decir que es el huracán Salinas Pliego. Un huracán muy descafeinado. Como es de la iniciativa privada, entonces, con aquellos que no se sienten ni de izquierda ni de derecha, podría empatizar. Pero hay algo que está pasando. ¿Todos esos proyectos que tienen en común? Fracasaron, unos peores que otros, unos más ridículos que otros".
Según Yamel, incluso el termómetro de las redes sociales anticipa un debilitamiento de Salinas Pliego rumbo a 2030.
“Si usamos las redes sociales como un termómetro, es muy pronto y va con una tendencia a descafeinarse por completo… porque evidentemente hay una crisis de cuadros”, explicó, aludiendo tanto al entorno del empresario como al del PAN.
Sobre el partido, fue especialmente crítica con el PAN, un partido que ha fracaso hasta el momento en su intento de reclutar a nuevos militantes.
"El Partido Acción Nacional le abrió la puerta, o sea, no han podido afiliar gente los del Partido Acción Nacional ni regalando iPhones, pero eso sí, aquí están de ofrecidos. De par en par las puertas, aquí estamos, ven a nosotros. El problema es que aquellas personas que podrían simpatizar con el PAN o votar por el PAN no necesariamente están de acuerdo con lo que está haciendo la dirigencia".





