Epstein fue quien presentó a Melania con su amigo Trump, según nuevos expedientes

02/02/2026 - 5:54 pm

Una transcripción del FBI revela que Jeffrey Epstein presentó a Melania a Donald Trump, un vínculo negado durante años y documentado antes de su muerte en 2019.

Ciudad de México, 2 de febrero (SinEmbargo).– “Epstein presentó a Melania Trump a Donald Trump”, se lee en la transcripción de una entrevista realizada por fiscales federales y agentes especiales del FBI a una mujer víctima de Jeffrey Epstein. La declaración fue recabada el 12 de julio de 2019, un mes antes de que el magnate financiero y agresor sexual fuera hallado sin vida en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, donde esperaba juicio, en un caso que las autoridades calificaron como suicidio.

El testimonio, rendido ante autoridades estadounidenses en West Palm Beach, Florida, sugiere que la mujer era migrante —en algún momento menciona que Epstein le impartía clases de inglés— y que se dedicaba al modelaje antes de comenzar a trabajar con él alrededor de 2005. La declaración también detalla que, a inicios de 2006, su última “asignación” para Epstein fue un viaje a París, donde entró en contacto con un agente llamado Paolo Zampolli, vinculado a la agencia ID Models.

Es en ese contexto que la documentación, testada por estar sujeta a una orden de protección de datos, consigna lo que durante años ha sido negado: que fue Epstein quien presentó a Donald Trump a Melania. “Zampolli intentaba comprar Elite Models junto con Epstein. Epstein presentó a Melania Trump a Donald Trump”, se lee en el expediente.

El texto habla de Paolo Zempoli. El nombre está mal escrito, pero se refiere a Paolo Zampolli, exagente de modelos que conoció a la eslovena Melanija Knavs —hoy Melania Trump— hace más de 20 años en Milán. Zampolli ha considerado a Donald J. Trump un amigo durante décadas. “En la década de 1990, cuando dirigía una agencia de modelos, ejerció de casamentero para Trump, presentándolo en una fiesta a su futura esposa, Melania”, publicó The New York Times en marzo pasado.

Años antes, durante la primera contienda presidencial de Trump en 2016, el diario neoyorquino relató que en agosto de ese año Zampolli recibió un mensaje de texto de Melania Trump pidiéndole que la llamara. Al día siguiente, Zampolli escuchó a Melania expresar su angustia por un reportaje del tabloide británico The Daily Mail, que la acusaba a ella y a Zampolli de operar un servicio de acompañantes en la década de 1990.

“Esto es indignante”, dijo Melania durante la llamada, según relató Zampolli, al explicar que consideraba demandar al Daily Mail por difamación. El empresario la describió como “extremadamente perturbada”, mientras que él parecía poco afectado, apuntó entonces el Times.

En un comunicado difundido en ese contexto, Melania negó las acusaciones: “Conozco a Paolo Zampolli desde 1995, cuando nos conocimos en una agencia de modelos en Milán. Le encantó mi portafolio y me animó a expandir mi carrera a Nueva York. Paolo fue un agente muy profesional y sigue siendo mi amigo”.

El New York Times señaló en 2016 que Zampolli obtuvo la visa de Melania para Estados Unidos y la presentó a su futuro esposo en una fiesta que organizó en el Kit Kat Club en 1998. El relato más conocido de cómo se conocieron ambos refiere que Melania no le dio su número a Trump en ese momento, sino que pidió el suyo. Ella lo llamó días después y quedó impactada por su “vitalidad” y energía. Años después, Zampolli voló con Trump en su avión privado para asistir a la boda del magnate en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida.

Actualmente, Zampolli ha dejado el negocio de la moda para dedicarse al sector inmobiliario y a actividades diplomáticas. Sin embargo, los documentos del caso Epstein revelan que el pederasta visitaba su agencia durante las audiciones de casting. Él siempre ha negado haber tenido conocimiento de los abusos que cometía Epstein.

Según el expediente, la modelo y Zampolli coincidieron en un club nocturno con Epstein, quien estaba acompañado de una mujer cuyo nombre fue omitido, pero que fue descrita como alguien conocida, al punto de que la víctima creyó reconocerla.

La mujer relató que “alguien —una mujer o Epstein—” la llamó para invitarla a cenar. Acudió a la residencia de Epstein en la calle 71 de Manhattan. Cenaron en el comedor, ubicado frente a la entrada. Epstein le preguntó qué le gustaba hacer; ella respondió que estudiar y que era buena estudiante. Hablaron de viajes y de contratos de modelaje en Japón y Corea del Sur. Ella mencionó la existencia de mucha prostitución rusa, a lo que Epstein respondió: “Eso es lo que más me gusta”. Después dijo algo que la hizo sentirse incómoda.

“Epstein le dio un recorrido por la casa, la llevó a la sala de masajes, le pidió que se recostara, tomó un ‘objeto vibratorio’ y lo frotó sobre ella. Ella le pidió que se detuviera”, señala la declaración. Describió la sala como pequeña y muy oscura, ubicada en el mismo piso que el dormitorio principal. Un chofer la llevó a casa. Recordó sentirse asustada y al borde del llanto durante el trayecto.

Trump se dice “absuelto” tras archivos del caso Epstein.
Los archivos del caso Epstein mencionan a Trump en decenas de ocasiones. Foto: Especial

Al día siguiente, o poco después, Epstein volvió a llamarla. “No estaba segura de cómo progresaron los hechos”, consigna el documento. Epstein pudo haberle ofrecido clases de inglés, a las que asistió posteriormente. A finales de 2004, le ofreció un empleo, un departamento en la calle 66 de Manhattan y una sesión fotográfica con Victoria’s Secret. Le indicó que debía ejercitarse y le recomendó un gimnasio específico. Viajó con Epstein a Florida en su avión privado. No tenía licencia de conducir. También participó en viajes organizados por él, incluido uno a Wall Street.

La mujer dijo haber conocido a Ghislaine Maxwell a finales de 2004. Ella le dio instrucciones y fungía como su supervisora inmediata. Le pidió comprar artículos personales antes de iniciar el trabajo. Sus funciones incluían hacer mandados y asistir a la secretaria personal de Epstein.

También declaró haber mantenido relaciones íntimas con Epstein, además de ayudarlo con mandados, viajes, llamadas a pilotos y compras para el avión. En Palm Beach, contestaba llamadas y confirmaba citas para masajes.

Afirmó que Epstein recibía masajes dos veces al día, tanto en Nueva York como en Palm Beach. Ella ayudaba a programarlos y a guiar a las mujeres a la sala correspondiente. “Los masajes duraban aproximadamente una hora. Epstein pagaba alrededor de 200 dólares a las mujeres. A veces las mujeres traían a otras mujeres. Algunas dijeron tener 16 años”, señala la documentación. “Ella no sabía con certeza si las mujeres eran menores de edad, pero entendía que los masajes tenían un componente sexual”.

Finalmente, la mujer dijo haber renunciado porque no quería seguir cerca de Epstein y sentía que algo no estaba bien. Tras dejar el empleo, el magnate volvió a contactarla para ofrecerle trabajo en las Islas Vírgenes, propuesta que ella rechazó.

Obed Rosas

Obed Rosas

Obed Rosas es editor de la Unidad de Investigación y encargado de la sección de Libros de SinEmbargo, en donde también se ha desempeñado como Jefe de Mesa y Editor de Redes. Es conductor de Close UP y Co-conductor, junto a Álvaro Delgado, de Siete Días, programas de SinEmbargo Al Aire. Ha trabajado en otros medios como Expansión, Newsweek en Español y Revista Zócalo. Es licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM y estudió, además, Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios.

Lo dice el reportero