Por Rodolfo Rivera. Corresponsal
Caracas, 7 Mar (Notimex).- Un aumento de 20 por ciento a la tarifa del transporte urbano generó esta semana molestias entre los usuarios de Caracas, quienes consideran que el servicio opera cada vez con mayor deterioro.
El pasaje pasó de 8.50 a 10 bolívares (de 0.72 a 9.90 dólares, según la tasa de viajero), y otro aumento de 20 por ciento está programado para agosto próximo.
Los usuarios se quejan que el aumento en la tarifa del transporte público es el último escalafón de la cadena de incrementos de precios que desde hace casi dos años ha oficializado el gobierno para los alimentos y productos básicos.
“Han subido el precio de la carne, del azúcar, de los huevos y ahora el pasaje. Todo es más caro y el sueldo de la gente no alcanza", lamentó Laura García, una empleada en un centro comercial en el este de la capital.
Otra usuaria de una ruta en el centro de Caracas también se quejó del aumento generalizado de los precios y en el caso del transporte público indicó que “las camionetas (autobuses) se están cayendo" por su gran deterioro y su falta de mantenimiento.
Daniela Bravo, una arquitecta de 29 años de edad, que hace poco vendió su automóvil, lamentó que por su decisión ahora debe usar el transporte público ante la imposibilidad de poder adquirir vehículos nuevos en Venezuela.
“Mi carro era un dolor de cabeza y todos los meses tenía que mandarlo al taller, pero venderlo y quedarme a pie fue una decisión de la que me arrepiento todos los días", agregó Bravo, quien precisó que "pierde" tres horas diarias en ir a la oficina y regresar a casa.
Bravo subrayó que en Venezuela la oferta de vehículos nuevos es casi nula y los usados pueden superar los 800 mil bolívares, unos 70 mil dólares a la tasa de viajero aunque menos de cuatro mil dólares al precio del mercado negro.
Consultados en una ruta en el sector de Los Ruices, en el este de Caracas, los usuarios además se quejaron por la falta de protección policial que se traduce en robos o al hecho de que hay individuos que piden "colaboración" bajo coacción.
“A veces se suben unos malandros (delincuentes) pidiendo colaboración y ellos no aceptan monedas o sencillo (billetes pequeños), sino de 50 bolívares para arriba y la gente asustada acepta" darles, comentó Gloria Guanipa, usuaria de la ruta.
Muchos usuarios temen que la tarifa del pasaje aumente de nuevo cuando entre en vigencia el incremento del precio de la gasolina, toda vez que en Venezuela el transporte “público” en realidad opera en manos privadas sin recibir subsidios del Estado.
“Si suben el precio del pasaje, ahora cómo será cuando aumente el precio de la gasolina, como ya lo dijo (el vicepresidente Jorge) Arreaza, eso seguro generará otro aumento adicional", especuló Jorge, otro usuario.




