Trump maltrata a sus primos, Canadá y Gran Bretaña, mientras abraza al vecino: México

30/01/2026 - 1:29 pm

El republicano ha advertido tanto al gobierno canadiense como al británico que no impulsen el comercio con China, pero mantiene a sus aliados en vilo debido a su política arancelaria. 

Ciudad de México, 30 de enero (SinEmbargo).– Canadá y Reino Unido comparten un rey, Carlos III, y ahora comparten un nuevo reto: Estados Unidos. Los ingleses y los canadienses son primos hermanos entre sí y forman un triángulo familiar con los franceses. Y de alguna manera, los estadounidenses siempre fueron sus hermanos mayores.

Pero eso se acabó con la llegada de Donald Trump, quien los trata como rivales.

Ayer, por ejemplo. Trump acusó a Canadá de que se ha “negado ilegal y firmemente a certificar” los aviones Gulfstream, fabricados en Savannah, Georgia, por General Dynamics Corp. “Por la presente, descertificamos sus Bombardier Global Express y todos los aviones fabricados en Canadá hasta que Gulfstream, una gran compañía estadounidense, esté completamente certificada, como debería haber estado hace muchos años. Si por alguna razón esta situación no se corrige de inmediato, voy a cobrar a Canadá un arancel del 50 por ciento sobre todas y cada una de las aeronaves que se vendan a los Estados Unidos de América”.

Trump amenazó con nuevos aranceles a Canadá. Foto: Captura de pantalla

El lenguaje es terrible pero es apenas algo de lo que ayer se vivió. Trump advirtió más tarde tanto a Gran Bretaña como a Canadá que no impulsen el comercio con China. “Es muy peligroso para ellos hacer eso. Creo que es aún más peligroso que Canadá haga negocios con China. A Canadá no le va bien, le va muy mal. Y no se puede ver a China como la solución”, dijo.

En cambio, dijo que “México tiene una líder maravillosa e inteligente [Claudia Sheinbaum]. ¡Deberían estar muy contentos por ello!”.

El Primer Ministro británico, Keir Starmer, llegó a Shanghái este viernes. Lleva tres días allá, impulsando el comercio con China. Mark Carney también realizó recientemente un viaje de alto perfil a China, mientras otros aliados de Estados Estados Unidos intentan diversificar sus relaciones comerciales y reducir su dependencia al comercio con los estadounidenses porque se ha vuelto tortuoso y siniestro.

“En los últimos meses, Canadá y México han avanzado en direcciones opuestas en lo que respecta a la alineación con Estados Unidos en políticas comerciales externas. Carney llegó a un acuerdo con China para reducir los aranceles sobre algunos vehículos eléctricos e invitó a empresas chinas a invertir en la industria automotriz canadiense, rompiendo así el acuerdo con Washington. México, por su parte, ha aumentado significativamente los aranceles sobre los países asiáticos, añadiendo aranceles de entre el cinco por ciento y el 50 por ciento a unos mil 400 productos de países con los que no tiene un tratado de libre comercio”, dice un análisis de The Globe and Mail publicado hoy.

“Trump ha sugerido en varias ocasiones que podría reemplazar el T-MEC con acuerdos bilaterales con Canadá y México. No está claro qué sucedería con la exención arancelaria en ese caso. El desafío tanto para Ottawa como para Ciudad de México es navegar el enfoque desorientador de la administración Trump hacia el comercio y la política exterior, que es a la vez introspectivo e imperial, agresivo con China pero ansioso por llegar a acuerdos con Beijing”, agrega.

Trump “ha abierto una grieta entre Estados Unidos y Canadá, en parte por disputas comerciales y en parte con sus reiteradas amenazas de anexar Canadá y convertirlo en el 51º estado de Estados Unidos”, dice hoy The New York Times. “En un discurso pronunciado la semana pasada en Davos, Suiza, Carney afirmó que se había producido una ruptura en la prolongada dependencia de Europa de la hegemonía estadounidense. Desde entonces, Trump ha lanzado numerosas críticas contra Carney y Canadá”.

La gran duda que tienen todos es qué pasará con el Tratado Comercial México-Estados Unidos-Canadá, el TMEC. ¿Se desmorona? Porque los gobiernos mexicanos y estadounidenses ya iniciaron las negociaciones mientras que los canadienses voltean a todos lados esperando una señal. Trump los tiene congelados y no quiere que vean hacia China.

 

El Primer Ministro canadiense dijo el jueves que no negociaría en público sobre la posibilidad de que Canadá se alinee más estrechamente con Estados Unidos en las reglas para el comercio con otros países. Estados Unidos y México ya acordaron iniciar formalmente conversaciones. El Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que él y su homólogo mexicano, Marcelo Ebrard, acordaron analizar posibles reformas estructurales y estratégicas del acuerdo.

El Primer Ministro inglés es el primer líder británico desde 2018 en visitar China, la segunda economía más grande del mundo. El jueves se vio con Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín y elogió los beneficios de la cooperación, mientras que Xi intentó presentar a China como una potencia global confiable.

Y antes, Carney afirmó que Canadá reduciría los aranceles sobre algunos vehículos eléctricos chinos, lo que representa un cambio importante en la política y una ruptura con Estados Unidos. China, a su vez, ofreció hacer lo mismo con los productos canadienses de canola.

Trump se puso como loco. “Canadá probablemente tendría que dejar de jugar al hockey sobre hielo si quiere tratar con China”, dijo.

Redacción/SinEmbargo

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