Investigadores descubren propiedad del chile que podría extender la longevidad humana

06/01/2026 - 4:02 am

Investigadores de todo el mundo descubrieron que la capsaicina, una propiedad del chile, podría tener beneficios que abarcan desde la mejora de la salud intestinal hasta la posibilidad de extender la longevidad humana.

Por Franklin Delgado

Los Ángeles, 3 de enero (LaOpinión).- Durante siglos, las culturas de América Latina, Asia y otras regiones del mundo han incorporado los chiles y ajíes picantes como elementos fundamentales de su gastronomía, sin saber que detrás de esa sensación ardiente se escondía un compuesto con notables propiedades medicinales. La capsaicina, la molécula responsable del característico picor de los pimientos, ha pasado de ser simplemente un ingrediente culinario a convertirse en objeto de intenso escrutinio científico.

En los últimos años, investigadores de todo el mundo han descubierto que este alcaloide natural posee capacidades que van mucho más allá de estimular nuestras papilas gustativas, revelando beneficios que abarcan desde la mejora de la salud intestinal hasta la posibilidad de extender la longevidad humana.

Lo que alguna vez fue considerado apenas un condimento picante, hoy se estudia en laboratorios de prestigiosas universidades como un potencial agente terapéutico. La capsaicina, esa sustancia que hace llorar los ojos y acelera el pulso al morder un chile habanero, está demostrando ser un compuesto extraordinariamente versátil para la salud humana.

Beneficios de la capsaicina

Los estudios más recientes sugieren que el consumo regular de alimentos picantes ricos en capsaicina podría estar asociado con una reducción en la mortalidad general. Investigaciones poblacionales han observado que las personas que consumen alimentos picantes de forma habitual presentan tasas de mortalidad más bajas en comparación con quienes los evitan, un hallazgo que ha impulsado nuevas líneas de investigación sobre los mecanismos moleculares detrás de este efecto protector.

En el ámbito de la salud digestiva, la capsaicina ha mostrado efectos particularmente prometedores. Contrario a la creencia popular de que el picante daña el estómago, evidencia científica indica que este compuesto puede promover la salud de la mucosa gástrica, estimular la producción de jugos digestivos beneficiosos y favorecer un equilibrio saludable en la microbiota intestinal.

Algunos estudios sugieren que la capsaicina podría ayudar a prevenir úlceras al inhibir la producción excesiva de ácido y promover el flujo sanguíneo hacia el revestimiento estomacal.

Acción de la capsaicina

El efecto sobre el metabolismo constituye otra área de interés científico. La capsaicina activa receptores específicos en el organismo que pueden aumentar el gasto energético y promover la oxidación de grasas, lo que ha llevado a investigar su potencial en el manejo del peso corporal y la prevención de enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2.

En materia cardiovascular, investigadores han documentado que la capsaicina puede contribuir a la reducción de la presión arterial, mejorar la circulación sanguínea y disminuir los niveles de colesterol. Estos efectos combinados podrían explicar parcialmente la asociación observada entre el consumo de picante y la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas.

La acción antiinflamatoria de la capsaicina representa otro mecanismo clave en sus beneficios para la salud. La inflamación crónica se considera un factor subyacente en numerosas enfermedades degenerativas y del envejecimiento, por lo que compuestos con propiedades antiinflamatorias naturales resultan de gran interés médico.

Consumir, pero sin exageración

Los expertos advierten que no se trata de consumir cantidades extremas de picante. La moderación sigue siendo fundamental, ya que el consumo excesivo puede causar irritación gastrointestinal en personas sensibles. La recomendación general apunta hacia una incorporación regular, pero mesurada de alimentos picantes en la dieta, como parte de un patrón alimentario equilibrado.

Mientras la investigación continúa desentrañando los secretos de este compuesto ancestral, la capsaicina se perfila como un ejemplo fascinante de cómo la sabiduría culinaria tradicional puede contener verdades científicas profundas. Lo que nuestros ancestros intuían sobre los beneficios del picante, la ciencia moderna ahora comienza a confirmar con evidencia experimental, abriendo nuevas perspectivas para la prevención de enfermedades y la promoción de una vida más saludable y, potencialmente, más larga.

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