Agentes migratorios de EU han disparado contra autos en 10 casos. Suman 4 asesinatos

10/01/2026 - 9:00 pm

La muerte de Renee Nicole Good, baleada por un agente del ICE el 7 de enero en Minneapolis, desató protestas y reavivó el debate por el uso excesivo de la fuerza en operativos migratorios.

Ciudad de México, 10 de enero (SinEmbargo).- El pasado 7 de enero de 2026, Renee Nicole Good, una madre, esposa y escritora estadounidense, fue asesinada por agentes migratorios. Los policías del ICE afirmaron que abrieron fuego contra la camioneta donde viajaba la mujer de 37 en defensa. Sin embargo, testimonios y videos han desmentido esta versión.

El asesinato de Good ha avivado el cuestionamiento sobre los protocolos de uso de la fuerza y la actuación de agentes federales en entornos urbanos. De hecho, un día después del asesinato de Renee Nicole en Minneapolis, agentes federales dispararon a un hombre y una mujer que se encontraban en su auto durante una parada vehicular en Portland, Oregón. El Departamento de Seguridad Nacional informó en un comunicado que el conductor intentó atropellar a los agentes.

The New York Times reveló el viernes que en los últimos cuatro meses, agentes de inmigración han disparado contra 10 personas en cinco estados y Washington, D.C. "Todas las personas atacadas en esos tiroteos, al igual que la mujer asesinada el miércoles, fueron atacadas a tiros mientras se encontraban en sus vehículos. En cada caso, las autoridades han afirmado que los agentes dispararon en defensa propia, por temor a ser alcanzados por el vehículo", señala el reporte.

A su vez, una investigación publicada esta semana en The Marshall Project , una organización de noticias sin fines de lucro que cubre el sistema de justicia penal de Estados Unidos, reveló que de acuerdo con informes de prensa, oficiales federales han matado a tiros al menos a otras tres personas en los últimos cinco meses, dos de ellas eran mexicanos.

Otros datos sostienen que entre julio de 2025 y enero de 2026 se han registrado al menos 16 incidentes de tiroteos con participación de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en distintas ciudades de Estados Unidos. Estos hechos, que excluyen el uso de armas menos letales como tasers u otros dispositivos de control, ocurrieron principalmente durante operativos de detención y vigilancia, y dejaron varias personas heridas y fallecidas.

Tras el tiroteo, el hecho detonó protestas y vigilias en Minneapolis y provocó pronunciamientos de autoridades locales, organizaciones civiles y defensores de derechos humanos. La investigación fue asumida por autoridades federales, mientras que instancias estatales demandaron mayor acceso a información y claridad sobre la actuación de los agentes involucrados. Para familiares y activistas, el caso de Renee Nicole Good sintetiza preocupaciones más amplias sobre la supervisión, rendición de cuentas y transparencia en operativos migratorios.

Asesinatos cometidos por agentes migratorios

The Marshall Project revela que en septiembre, Silverio Villegas González, un padre originario de México que trabajaba como cocinero, fue asesinado mientras intentaba huir de los oficiales en un suburbio de Chicago.

Villegas González recibió un disparo en el cuello y murió menos de una hora después. Poco después del tiroteo, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. informó que un agente resultó gravemente herido al ser arrastrado una distancia considerable por el vehículo de Villegas González mientras huía de un control. Funcionarios del DHS afirmaron que el agente abrió fuego, temiendo por su vida.

Pero las imágenes de la cámara corporal obtenidas primero por el Chicago Sun-Times muestran al agente federal diciéndole a la policía local que lo "arrastraron un poco".

Villegas González no tenía antecedentes penales, pero el DHS dijo que tenía “antecedentes de conducción imprudente” y que se encontraba en el país sin estatus legal. Un mes después, Marimar Martínez, de 30 años, recibió varios disparos por presuntamente seguir a una Chevrolet Tahoe conducida por el agente de la Patrulla Fronteriza Charles Exum. Martínez supuestamente la acorraló y finalmente chocó contra ella.

En diciembre, en otro caso, un agente de la patrulla fronteriza mató a un ciudadano mexicano de 31 años mientras intentaba detenerlo en Rio Grande City, Texas. El informe de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza reportó que agentes de la Patrulla Fronteriza estaban realizando operaciones de control específicas cerca del Río Grande, a unas 5,66 millas al oeste del Puerto de Entrada de la Ciudad de Río Grande, cuando observaron a varias personas caminando hacia el norte con ropa de camuflaje.

"El grupo intentó regresar a México, incluyendo a un mexicano de 31 años, a quien un agente de la Patrulla Fronteriza intentó detener [...] el agente transmitió por radio que se vio involucrado en una pelea con el hombre durante dos minutos y finalmente disparó su arma de fuego, proporcionada por la CBP. El hombre recibió tres heridas de bala", refiere el reporte.

Y en la víspera de Año Nuevo, un agente de ICE fuera de servicio usó su arma de servicio para dispararle a un hombre en Los Ángeles, California, según CBS News . Las autoridades dijeron que el hombre había apuntado con un rifle al oficial .

Suman 16 tiroteos con agentes del ICE

Otros datos recopilados muestran que, entre julio de 2025 y enero de 2026, se documentaron 16 tiroteos con agentes de ICE en ciudades como Chicago y sus suburbios, Phoenix, Fresno, Los Ángeles, Portland, Denver, Las Vegas, Tucson y Minneapolis. Texas aparece como el estado con más incidentes registrados, seguido de Illinois.

En términos de resultados, 13 de los hechos terminaron con personas heridas y tres con víctimas mortales. También se observan varios eventos sin heridos, lo que indica situaciones donde se disparó un arma de fuego, pero sin impacto en personas, un elemento que igualmente ha generado preocupación por el riesgo para terceros.

Aunque el número total de incidentes es reducido frente al volumen de operativos que realiza ICE en todo el país, los casos que culminan en muertes o en heridas graves concentran una alta carga política y social.

Cada uno de ellos abre debates sobre entrenamiento, reglas de enfrentamiento, responsabilidad de los agentes y la interacción entre autoridades federales y policías locales. Otro rasgo que se repite en varios de los eventos es la presencia de vehículos —persecuciones, bloqueos o intentos de huida—, un contexto que suele elevar la tensión y la probabilidad de uso de fuerza letal.

The New York Times sostiene que muchas de las ciudades más grandes del país, como Nueva York y Los Ángeles, han prohibido a los agentes de policía disparar contra vehículos en movimiento, salvo en circunstancias muy excepcionales, como cuando un conductor dispara contra la policía o un terrorista se dirige contra una multitud. "Los cadetes de policía no suelen estar entrenados para disparar contra vehículos en movimiento, y las autoridades llevan mucho tiempo advirtiendo que esta práctica puede afectar a transeúntes inocentes", indica el medio.

En conjunto, los hechos registrados entre 2025 y 2026 muestran un escenario en el que los operativos migratorios se desarrollan en medio de una creciente polarización en torno a la política de inmigración en Estados Unidos.

El caso de Renee Nicole Good, convertido en símbolo de ese debate, ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar protocolos, garantizar investigaciones independientes y reforzar mecanismos de supervisión civil.

Mientras continúan las pesquisas, el nombre de Good se ha sumado a una lista de casos que mantienen vivo el cuestionamiento sobre cómo, cuándo y bajo qué criterios los agentes federales recurren al uso de armas de fuego durante sus operativos.

De hecho, el propio caso plantea interrogantes sobre si las autoridades de Minnesota podrían intentar enjuiciar al agente por un tiroteo que, según ellos, fue injustificado, y cómo. Además, ha renovado las preguntas sobre la agresiva agenda de deportación de Trump y el aumento de agentes del ICE en las calles de las ciudades estadounidenses, cuestiona The Wall Street Journal.

"En ocasiones, los agentes del orden público son procesados ​​por uso excesivo de la fuerza, pero generalmente son policías locales los que son acusados ​​por los fiscales locales. Los observadores legales afirman que sería inusual, aunque no inédito, que líderes locales y estatales busquen procesar a un agente federal a pesar de las objeciones del gobierno federal", refiere el Journal.

El diario estadounidense refiere que un ejemplo destacado se produjo tras el enfrentamiento en Ruby Ridge en 1992, cuando el Departamento de Justicia decidió no procesar a un francotirador del FBI que disparó mortalmente a la esposa del separatista blanco Randy Weaver. La fiscalía de Idaho sí acusó al francotirador y un tribunal federal de apelaciones permitió que el caso siguiera adelante, pero un fiscal recién elegido en Idaho decidió retirar los cargos.

Redacción/SinEmbargo

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